Medio Centro

14 abril 2008

El Madrid sentencia la Liga y a los granas

Los de Schuster no notaron la temprana expulsión de Torres ante un Murcia inoperante que jugó con cuatro laterales

Real Madrid 1 – 0 Real Murcia



El autobús no funcionó en el Bernabéu. Según Clemente “estaba mal aparcado, porque perdimos”. El Real Madrid no dejó pasar la oportunidad de matar la Liga, tras los pinchazos de Villarreal y Barcelona y se sitúa a 9 puntos de los azulgrana a falta de 18 por disputarse. Para ello el equipo blanco tuvo que ganar al Real Murcia, que llegó al Bernabéu con la firme intención de sacar un punto. Clemente, que ya lo avisó los días antes del partido, salió con un tremendo autobús de 6 defensas para intentar parar los ataques rivales… pero se le olvidó la delantera, donde Aquino y Goitom estaban muy solos. La imperiosa necesidad de ganar de los pimentoneros no se vió reflejada en el campo, ya que no inquietaron ni una vez la portería de Casillas, espectador de lujo en todo el partido. De hecho, la ocasión más clara del Murcia fue un remate de cabeza de César Arzo tras saque de falta de De Lucas, que salió cerca del palo. Pero ni la expulsión de Torres, después de una fuerte entrada a Aquino, que se adivinaba decisiva, hizo que el Murcia tuviera ambición en ganar el partido.

Orden defensivo
Los seis defensas del Murcia mantuvieron como pudieron los ataques blancos que no muy claros sí eran constantes. Schuster apostó por dejar tres defensas, ya que vió que los de Clemente eran inútiles en ataque. Sólo un disparo de Robben tras una buena jugada colectiva pudo desequilibrar el marcador, pero su disparo salió alto. El Madrid estaba tranquilo, sabía que su gol llegaría. Pero el Murcia pudo darle un buen susto, si Aquino llega a culminar una buena contra que había llevado junto a Goitom. Llegar al descanso en empate era lo mejor que le podía pasar al Murcia.
Pero el autobús no le iba a durar mucho más, ya que un error en el despeje de Pignol, impecable hasta entonces, le sirvió a Sneijder para marcar un golazo y darle los tres puntos al Madrid.

Iturralde no tuvo su tarde
Como suele pasar en nuestra Liga, no hay partido en el que el árbitro no se convierta en protagonista. Tras acertar con la expulsión de Torres, Iturralde se comió un clarísimo penalti de Pepe, que le propinó un codazo dentro del área a Aquino, por lo que además el portugués debió irse a los vestuarios. Goitom también calló en el área blanca tras una entrada de Marcelo, pero tampoco pitó nada. Los blancos también reclamaron un penalti de Pina a Guti, pero el árbitro le mostró cartulina al madridistar por interpretar que se tiró.

No hubo más tutía
Tras el gol de Sneijder, el Murcia fue más inoperante aún. Clemente no se atrevió a deshacer el autobús y sus cambios fueron hombre por hombre. Eso sí, pasó a Cuadrado a la delantera, algo que no es nuevo para el defensa salmantino.
Al final, alegría blanca y decepción grana. El Murcia desaprovechó una oportunidad histórica de ganar al Madrid en el Bernabéu y se queda a 8 puntos de la permanencia. Por su parte, el Real Madrid ha dado un paso prácticamente definitivo para revalidar la Liga, poniéndose a 9 del Barcelona. Con ganar sus partidos de casa, los blancos serían campeones matemáticamente.

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12 abril 2008

Schuster vs. Clemente: el duelo está en el banquillo

Madrid y Murcia se enfrentan en uno de los duelos, a priori, más desigualados de la Liga · Mejía, Iván y García, bajas


Mucho se ha hablado esta semana del mal ambiente que vive Javier Clemente, entrenador del Real Murcia, en el Santiago Bernabéu. El técnico vasco comentó que el coliseo madridista es el es estadio donde peor le han tratado de toda España. “Me llaman de todo e incluso me sacaron una navaja”, aseguró el preparador grana. Además, también se ha comentado la mala relación que tiene con Bernardo Schuster, entrenador del Real Madrid. El de Barakaldo acusó al alemán de aprovecharse de su situación de privilegio para cargar contra los árbitros buscando el beneficio propio. En una entrevista para Marca, Clemente dijo no entender que los árbitros puedan ayudar al Madrid después de que su entrenador les critique duramente, como estrategia. “Es como si tú me insultas y yo, además, te presto mi ayuda”, manifestó el técnico. Desde la zona blanca, se ha valorado mal los comentarios de Clemente, opinando que pueden provocar a la propia afición.

El partido
Pero entre este tenso ambiente, se disputa un partido importantísimo para los dos conjuntos, pero por motivos muy diferentes. El Real Madrid busca dar un pasito más para asegurarse cuanto antes el título de Liga. Mientras, el Murcia quiere hacer historia y lograr algo positivo del Bernabéu para no verse condenado definitivamente a la Segunda División. Para conseguir ese objetivo, Javi Clemente no podrá contar con dos de sus hombres clave, como son el defensa Álvaro Mejía y el delantero Iván Alonso, ambos por acumulación de tarjetas. Otro que no estará será Pablo García, que se volvió a lesionar y estará otras tres semanas de baja. Lo más probable es que Ochoa ocupe el puesto de Mejía en la zaga y Goitom el de Iván en punta.
Por parte del equipo merengue, Schuster no tendrá a sus disposición a Sergio Ramos, expulsado en el último partido contra el Mallorca, ni con Fabio Cannavaro, reservado para Santander. A los dos defensas, se le suma otro por lesión, el alemán Christoph Metzelder, que sigue recuperándose de una operación, al igual que Ruud Van Nistelrooy.

Los granas, a romper con la Historia

El Real Murcia ha visitado 17 veces el estadio Santiago Bernabéu en sus 100 años de historia. Y es, sin duda, el campo que peor se le ha dado. Sólo ha sido capaz de sumar un punto en esos 17 partidos. El equipo de Clemente sabe que la historia se les viene encima, pero también son conscientes de que una victoria en el Bernabéu les daría la suficiente moral como para salvarse del descenso. Pero no lo tendrán nada fácil, ya que juegan contra el líder sólido de esta Liga. De hecho, a priori, es uno de los duelos más desigualados de toda la temporada.

2 abril 2008

Cuadrado: “Quiero quedarme muchos años en el Murcia, pero yo no tengo la última palabra”

Muchos son los entrenadores que siempre buscan tener un jugador como Ibán Javier Cuadrado Alonso (Salamanca, 21 febrero 1979). Es uno de esos profesionales llamados “jugadores de club”: nunca da un problema, es el líder del vestuario, un aunténtico capataz en el campo y jamás va a poner problemas por jugar o no jugar. Su vida siempre ha estado ligada a dos equipos: Fútbol Club Barcelona y Real Murcia. Es uno de los pocos jugadores que ha pasado por todas las categorías del Barça, desde Benjamín hasta el primer equipo, con el que llegó a debutar. Pero sus ansias de jugar le llevaron a buscar otro equipo, un conjunto en el que demostrar su calidad. Ese fue el Real Murcia, en Segunda División. Pedro Pablo Braojos buscó un líder y lo encontró en Cuadrado. Todos los entrenadores desde entonces han contado con él como el alma de la plantilla: David Vidal, Joaquín Peiró, John Toshack, Manuel Preciado, Juan Casuco, Sergio Kresic y, más recientemente, Lucas Alcaraz y Javier Clemente. Eso sí, el técnico granadino contó con Cuadrado en Segunda, marginándolo en Primera, por razones no explicadas. Ahora vuelve a tener la confianza y la continuidad que nunca debió perder. El propio jugador desvela para Medio Centro su opinión sobre Javier Clemente, y su deseo de que su esfuerzo en el campo sea premiado con una oferta de renovación desde el palco.

Jesús Garrido: ¿Cómo fue tu infancia en Salamanca?
Ibán Cuadrado: La verdad es que de Salamanca tengo muy poquitos recuerdos. La mayoría de mi vida de joven he estado en Barcelona. A Salamanca sólo iba los veranos para estar con la familia, pero normalmente estaba en Barcelona.

JG: Y en esos años escolares, ¿cuáles eran las asignaturas que más te gustaban y las que menos?
IC: Con la que más problemas tenía era con el catalán, ni yo ni mis padres hemos sido catalano-parlantes, como dicen allí, por lo que el catalán era mi cruz. Las demás me gustaban mucho, Naturaleza, Sociales, Matemáticas y por supuesto la Educación Física, que era lo que más me gustaba. No fui mal estudiante.

JG: ¿Y travieso?
IC: No he sido una persona traviesa. Bueno, de pequeñito sí. Mis padres me decían que era muy malo. Pero también es cierto que he sido una persona que he madurado desde niño. Desde los 8 años ya me iba solo a entrenar en Barcelona. En mi vida he tenido que madurar siendo muy pequeño. En ese aspecto, gracias al deporte, gracias al Barça, he sabido no ser travieso y encauzar mi camino.

JG: ¿Cómo fue tu fichaje por el Barcelona?
IC: Fue mi padre. En Barcelona hicieron unas pruebas a niños para entrar en el benjamín del Barça. Mi padre decidió llevarme. Hicieron una selección y tuve la suerte de que me cogieran. Y pasito a pasito llegué a estar entrenando en el primer equipo e incluso a jugar. Me pasé 14 años en la cantera.

JG: Después de tanto tiempo en la Ciudad Condal, el cambio a Murcia imagino que sería muy duro.
IC: Yo busqué el cambio. La verdad es que me podría haber quedado, pero yo era defensa, era joven y lo que quería era jugar, coger experiencia, y aposté por estar en el Murcia un año cedido. Venía de un fútbol de toque, en el que jugábamos con tres defensas atrás, para pasar al fútbol de Segunda División, más agresivo y diferente. Al principio me acostó amoldarme, pero el por entonces entrenador del Murcia, Pedro Pablo Braojos, se amoldó muy bien a mí, me dio oportunidades. A raíz de ahí empecé a hacer mi carrera en el Murcia.

JG: De esa carrera, si tuvieras que escoger un momento, con cuál te quedarías.
IC: Mi mejor recuerdo, sin duda, es el ascenso en la vieja Condomina. Ese ascenso, con el campo lleno, el día del Levante, a mí no se me olvidará en la vida.

JG: Yo estuve en el campo y la verdad es que fue impresionante. Hablemos un poco de Cuadrado fuera del césped. ¿Cómo vive un jugador del Murcia?
IC: Soy una persona muy familiar. Me gusta mucho disfrutar de mi mujer y mis hijos. Los futbolistas tenemos la suerte de disfrutar de mucho tiempo libre y lo aprovecho al máximo para estar con ellos.

JG: Hace un tiempo leí en una entrevista tuya que decías que ésta podía ser tu última temporada de grana. ¿Cómo ves tu futuro?
IC: Acabo contrato el 30 de junio. Yo soy una persona luchadora y lo haré hasta el último día, pero yo no soy el que decide si me voy a quedar o no, eso lo hará el club. Voy a darlo todo por intentar seguir muchos años aquí, pero nunca se sabe. Ha habido muchos equipos que han estado y estarán interesados por mí, pero la última palabra siempre la tendrá el Real Murcia.

JG: Cómo valoras esta temporada. Es de suponer que ha sido un año duro para el capitán del Murcia, que el año pasado era titular indiscutible y en éste ha pasado a un segundo plano.
IC: Pues sí, ha sido dura. Pero en el fútbol hay que aprender de todo y es importante pasar esta experiencia. Aunque parezca que no, este año me ha dado mucho, como el hecho de estar en una situación por la que nunca había pasado. Había visto a muchos compañeros sufrir sin jugar, ni estar convocado y sin la confianza del entrenador. Trabajar para uno mismo, no salir de fiesta, cuidarte y fortalecerte muchísimo para no lesionarme aun sabiendo que no voy a jugar… esas cosas me han hecho un caparazón cada vez más fuerte. Yo creo que el fútbol al final te hace justicia. Si trabajas y eres humilde y estás físicamente bien puedes entrar en el momento que tengas una oportunidad y aprovecharla. Yo he tenido unas cuantas oportunidades y creo que hasta ahora no lo he hecho mal, incluso el otro día tuve la fortuna de entrar en el equipo para ganar al Español. Fue un pasito más, pero tampoco voy a lanzar las campanas al vuelo, sólo fue un partido más. Espero que el entrenador confíe una semana más en mí y si no, seguiré trabajando hasta el final.

JG: ¿Le guardas cierto rencor a Alcaraz por dejar de contar contigo?
IC: No, nunca. Yo no guardo rencor a ningún entrenador porque todos te dan algo. Uno puede tener ideas correctas o equivocadas, pero siempre hay algo que te dan. Siempre te dan más que te quitan. No puedo reprocharle nada a ningún entrenador por jugar o no jugar.

JG: Como has dicho antes, entraste en el equipo contra el Español y se ganó y, después de muchos partidos, no se encajó goles. ¿Influyó mucho tu entrada de partida o fue casualidad?
IC: Bueno, creo que fue la llegada de Clemente, que tiene nuevas ideas. Es normal que el equipo haya tardado dos o tres semanas en coger esas ideas. Salimos ha ganar el partido desde el primer minuto y, quieras que no, ayuda. Es anecdótico que yo haya entrado en el once. Por una vez, el equipo fue realmente un equipo: todos tuvimos las mismas ideas, todos ayudaron al de al lado, implicados al cien por cien. Si haces eso, a la gente la tienes detrás, y si pierdes, también la tendrás, porque saben que lo has dado todo por el equipo.

JG: Veo que Clemente ha ayudado en esto.
IC: Bueno, son ideas diferentes que han funcionado esta semana. Esperemos que no sea flor de un solo día. Pero sí es cierto que tiene unos planteamientos completamente diferentes. Se está implicando en el equipo y eso poco a poco se va notando. Por ahora han funcionado, si funcionan una semana más, podremos decir que ese es el camino a seguir.

JG: Eso, hablemos de seguir, pero en Primera. ¿Qué posibilidades reales ves que tiene el Murcia de permanecer?
IC: Mientras hayan… hay que ganar cinco partidos y quedan nueve, tenemos tres derrotas de margen. ¿Por qué no se van a poder ganar? El fútbol de hoy en día va por rachas y quién te dice que la racha que hemos pasado nosotros no la puede pillar otro equipo. Nosotros vamos partido a partido, sin mirar la clasificación, pensando que si hacemos bien las cosas, como contra el Español, tendremos muchas posibilidades de llevarnos varios partidos. Así que mientras hayan posibilidades, el equipo va a luchar.

JG: La situación de este Murcia con el que descendió hace cuatro años es algo semejante. Aquel equipo ascendió con un bloque ya formado: Reinke, tú, Tito, Ismael, Loreto… y de ese bloque sólo quedaste tú, y el equipo descendió por la vía rápida. En el último ascenso, el bloque era: Notario, tú, Abel, Pedro León, Jofre, Gallardo… Se quedaron bastantes, pero muchos de ellos fueron relegados a la suplencia, y la situación es crítica. ¿Crees que el Murcia debería mantener un bloque de jugadores que se entiendan y que estén acostumbrados a jugar juntos?
IC: En el mundo del fútbol no hay un librillo que te diga lo que va a funcionar seguro. Nunca se sabe dónde está el acierto. A lo mejor te quedas con el grupo y tampoco funciona. Ya te digo que el fútbol funciona por rachas. Eso sí, lo más importante es formar un equipo. Mis compañeros son jugadores de calidad individual extraordinaria, pero como equipo no hemos funcionado como deberíamos. Hay que buscar el camino de la humildad, el trabajo, el sacrificio. Si las cualidades de cada uno se juntan se hará genial. El otro día se vio ese alma y esperamos seguir ese camino.

JG: Una última cosa: he mencionado antes a Pedro León. El jugador de Mula decidió irse al Levante por creer que en el Murcia no iba a jugar. ¿Cómo viste su situación, se llevaba mal con Alcaraz?
IC: La verdad es que no me gusta hablar de la situación de otros compañeros. Puedo decir que es un chico que tiene unas cualidades enormes y es un gran jugador, pero en la vida hay que tomar decisiones y él la tomó así. Ahora está en otro equipo, ahora él deberá pensar si fue acertada o no, más allá no me puedo meter. No sé si tenía problemas o no. Es el propio Pedro quien te lo tiene que decir.

JG: Espero preguntárselo algún día. Gracias Ibán, ha sido un placer.
IC: De nada, lo mismo digo.

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