Medio Centro

11 febrero 2008

Guti, nacido para villano

En el fútbol de hoy en día estamos acostumbrados a encumbrar a jugadores que nacieron fuera de nuestras fronteras como los mejores del mundo. Desde siempre han sido más valorados los foráneos que los nacionales. Di Stéfano, Pelé, Maradona, Cruyff, Ronaldo, Zidane, Ronaldinho, Kakà… y demás futbolistas que eran los ídolos de muchos jóvenes españoles. Pero España no ha carecido de grandes estrellas mundiales. Quizá el más grande fuese Francisco Gento, ese mítico extremo izquierda que jugó ocho finales continentales con el Real Madrid, ganando seis de ellas. Pero hoy en día siguen habiendo jugadores españoles con muchísima clase, con ciertas características que no se ven en otros. José María Gutiérrez, ‘Guti’, es de esos futbolistas que tienen algo más que el resto. Siempre se ha dicho que jugadores como Ronaldo, Zidane, Ronaldinho, etcétera, te pueden resolver ellos solos un encuentro. Pues Guti también. La visión de juego de Guti no la tiene casi nadie en el mundo. Y ha esa visión se le añade una maestría para colocar el balón en el sitio justo que, si fuera italiano o argentino, ya se habría llevado un Balón de Oro, por lo menos. Pero además de ser español, Guti tiene otro problema: es un canterano que ha jugado toda su vida en el Real Madrid. Sí, aunque no lo parezca, es un problema. Siempre ha vivido a la sombra de Raúl. El hoy capitán blanco era el ‘bueno’ de esa generación que dio la cantera blanca, entre los que se encontraba Guti. Desde un primer momento, allá por 1995, Guti fue un actor secundario, un jugador que salía al campo sólo para cubrir el puesto de un jugador titular. Así estuvo muchos años. Además, tenía la ventaja de que no había costado un duro al Madrid, por lo tanto no pasaba nada con dejarlo en el banquillo o en la grada. Pero Guti es un jugador de raza, de los que disfruta jugando y de los que siempre quiere ganar. Su afán, a veces insostenible, le ha jugado muchas malas pasadas, y muchas expulsiones absurdas que le colgaron el cartel de ‘niñato’, de jugador polémico. Se veía que rendía en muchas posiciones: de delantero centro (marcó 14 goles en la 2000-01), de medio centro, de media punta, de interior, incluso de medio defensivo. Por lo tanto se contrataba por muchos millones a un jugador titular, y Guti le cubría el sitio.
Con el paso de los años, con la caída de la era galáctica, Guti fue cobrando protagonismo, bien por necesidad, bien por merecimiento, pero Guti empezó a ser importante. Y fue en este momento cuando destapó su mayor característica, su mejor arma: el pase de gol. Era el último año de Zidane de blanco, y el Madrid le buscaba un sucesor, un jugador capaz de ver un hueco donde no lo había y crear un gol. Y lo tenía en casa. Un servidor todavía recuerda con emoción el partido entre Real Madrid y Sevilla aquel año en Chamartín. Guti marcó un gol y le dio otros tres en bandeja a su maestro, Zidane. Uno de esos pases fue un taconazo de espaldas que dejó al galo sólo ante Palop. No falló y el Madrid ganó 4-2.
El año siguiente se creía que Guti sería indiscutible, pero el entramado defensivo de Capello le volvió a sentar. El italiano le encontró un sitio a Guti… en las segundas partes. Y el de Torrejón no le falló, dando muchos pases imposibles que acababan en gol. Gracias a su visión y al acierto de Van Nistelrooy, el Real Madrid pudo poner fin a tres años de sequía conquistando la Liga.
Y esta temporada tenía que ser el líder del equipo de Schuster. Y lo está siendo. Eso sí, no podía faltar la polémica. Un mal partido suyo y de su equipo en Murcia cabreó a Guti, que haciendo una de las suyas, fue expulsado. Eso cabreó al alemán, que no dudo en castigarlo con el banquillo. Además, la buena labor de Sneijder y Baptista le cerraban el paso. Pero cuando por necesidad tuvo que volver, se asentó definitivamente en el once de Schuster. Con Baptista, con Sneijder, con Gago, con Diarrà… da igual con quien juegue, Guti los hace jugar. Ayer fue otro ejemplo, quizá el más claro, de que Guti es, a pesar de todo, un fuera de serie. Su partido ayer me ha llevado a escribir este artículo, ya que creo que fue el mejor partido de Guti desde que forma parte del primer equipo del Real Madrid. Espero que Luis tenga remordimientos de conciencia por no convocarlo.

10 febrero 2008

El Valladolid odia el Bernabéu

El Real Madrid le hace un ‘siete’ a los de Pucela y amplia su ventaja a ocho puntos · Guti y Robben, espectaculares

Real Madrid 7 – 0 Valladolid



Enésimo golpe de autoridad del Real Madrid en la Liga. Quizá sea este el más fuerte, el que asegura que los blancos van a ganar la Liga, que es el mejor equipo, que, a pesar de las innumerables bajas, es capaz de marcarle siete goles al Valladolid. Los pupilos de Mendilíbar llegaban a Madrid con la intención de ponerle las cosas difíciles, como ya hicieron en su campo. Además, los recién ascendidos no se le han dado bien a los merengues, que sólo habían ganado al Almería en el Bernabéu y sufriendo. Y empezaron jugándole de tú a tú a los de Schuster. Movían el balón rápidamente, aprovechando que Diarrà no estaba. Pero el Real Madrid es una máquina de hacer fútbol. El entrenador alemán puso toda su artillería sobre el campo: Guti y Gago en el centro; Robben y Robinho en las bandas; y Raúl y Baptista arriba. El esférico se movía con criterio, con un Robben muy enchufado desde el principio. Una jugada suya provocó el primero de la tarde, que se anotó Baptista. El gol liberó al Madrid de la presión inicial blanquivioleta, y pudo jugar sin paliativos. Bueno sí, tuvo un paliativo. Robinho sintió un fuerte pinchazo en el abdominal y tuvo que dejar su sitio a Drenthe. Todo esto pasó antes del primer cuarto de hora de partido. En ese momento, Guti cojió la manija.

Sobredosis de goles

Corría el minuto treinta de partido, cuando Guti puso un buen balón en profundidad a Raúl, que tras recortar a Sergio Asenjo, marcó a puerta vacía. 2-0. Pero Guti seguía con su clase particular, y dos minutos después le puso otro grandísimo pase a Robben, que anotó su primer gol en Liga. El partido que supuestamente iba a ser duro quedó sentenciado a la media hora. A partir de entonces, sólo se podía esperar una tremenda goleada. Raúl quería conseguirla y se decidió a transformar un penalti cometido por el portero vallisoletano sobre Baptista a los 36 minutos. El Bernabéu era una fiesta para todos… menos para el Valladolid. Su última visita a la catedral blanca se llevó siete goles, y estaban camino de repetirlo. Los de Mendilibar querían el descanso, pero Guti no. El madrileño puso el 5-0 en el 43 resolviendo un mano a mano con el cancerbero. Habría que echar mano de la estadística para recordar cuándo fue la última vez que el Real Madrid se iba al descanso ganando por 5-0.

La segunda parte careció de emoción. El partido estaba muerto y el Madrid bajó el ritmo. Schuster aprovechó para dar descanso a Sergio Ramos, que venía arrastrando problemas, y lo sustituyó en el 57 por Diarrà, que se ubicó en el centro de la defensa. La defensa del Valladolid estaba ya harta de parar los ataques del Real Madrid, lo que aprovechó Guti para poner el set en blanco. A todo esto, volvió Soldado, sustituyendo a Gago. El valenciano buscó su gol, pero el que lo encontró fue Drenthe, que también se estrenó en Liga.

Al final, enorme goleada del Real Madrid, algo que no se veía desde el año 2002, en el que los blancos ganaron 7-0 a Las Palmas con cinco goles de Morientes. El Real Madrid recupera el colchón de puntos sobre el Barcelona, al que distancia a ocho puntos, tras el empate (1-1) de estos en el Pizjuán contra el Sevilla.

Jornada 23

10-2-2008

Real Madrid: Casillas, Salgado, Cannavaro, Ramos (Diarra, 57′), Marcelo, Gago (Soldado, 74′), Robben, Guti, Robinho (Drenthe, 14′), Baptista y Raúl.
Valladolid:
Asenjo, Pedro López, Rafa, Gª Calvo, Marcos, A. Rubio, V. Dorado, Sisi (Sesma, 72′), Víctor (Borja, 46′), Capdevila(O. Sánchez, 58′) y Llorente.

Goles:

1-0 (8′): Baptista recibe de Robben y fusila con la derecha.
2-0 (30′): Raúl hace la pared con Guti, regatea a Asenjo y marca con la derecha.
3-0 (32′): Gran pase de Guti a Robben, que se planta solo ante Asenjo y le bate con la zurda.
4-0 (38′): Raúl, de penalti cometido por Asenjo a Baptista.
5-0 (43′): Pase de Drenthe a Guti, que marca con la izquierda.
6-0 (61′): Guti recibe de Robben y su remate de primeras con la zurda da en el palo y entra.
7-0 (79′): Guti toca de cabeza a Drenthe, que bate a Asenjo con la pierna izquierda.

Árbitro: Ramírez Domínguez, del Colegio Andaluz. Amonestó a Sergio Ramos (21′) y Asenjo (37′).
Incidencias: Santiago Bernabéu. Lleno. 82.000 espectadores.

Resumen del encuentro

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