Medio Centro

6 marzo 2008

Clemente, o la maestría del ‘patadón y tente tieso’

Javier Clemente es uno de los grandes entrenadores españoles de nuestro tiempo. Además, es todo un personaje de ámbito internacional. Su idea del fútbol es muy antigua: un fútbol duro, trabajado, con bloques fuertes y un gran contragolpe. Ese planteamiento fue con el que triunfó con su Bilbao del alma en los 80. Antes de entrar en La Catedral, pasó por el Arenas de Gecho, el Vasconia y el Bilbao Atlético. Pero sus éxitos llegaron con el primer equipo, al que cogió en 1981. Conjuntó uno de los mejores equipos de la historia del Bilbao, consiguiendo dos Ligas y una Copa del Rey entre 1983 y 1984. Entre sus filas contaba con canteranos de la talla de un joven Andoni Zubizarreta y Urkiaga, a los que unió la experiencia de Goikoetxea. Tras esta brillante época, Clemente volvería a Bilbao otras dos veces: en 1990 y en 2005, pero no pudo cosechar grandes éxitos.
Donde estuvo a punto de coronarse campeón de Europa fue en el Español, con el que llegó a la final de la Copa de la UEFA de 1988, que perdió ante el Bayer Leverkusen en los penaltis. Además, también ha dirigido al Atlético de Madrid, Betis, Tenerife, Olympique de Marsella y Real Sociedad, el enemigo histórico del Athletic de Bilbao.

Seleccionador Nacional
En 1992 fue presentado como seleccionador de España, después de que la selección no se clasificara para la Eurocopa de ese año. Su primer reto fue llevar a España al Mundial de Estados Unidos’94. Lo logró de forma holgada. Su equipo estaba compuesto por jugadores con mucha garra: Zubizarreta, Hierro, Luis Enrique, Goikoetxea, Ferrer… Clemente supo transmitir su fútbol a los jugadores. España no jugaba bien, pero ganaba. Hasta que se cruzó con Italia en cuartos de final. Los italianos pusieron fin al sueño español después de romperle la nariz a Luis Enrique y que el árbitro no indicara nada.
En 1996 se repitió la historia y fue Inglaterra la que eliminó al conjunto español en los cuartos de la Eurocopa. Clemente había perdido crédito. Muchos lo criticaban, y no querían que acudiera al Mundial de Francia en 1998. Pero el vasco clasificó a España. Y se enfrentó a un gran fracaso. España cayó en primera ronda en un grupo formado por Nigeria, Paraguay y Bulgaria. Todo el país pedía su cabeza. Clemente se resistía a dimitir, no es su estilo. Incluso inició la fase de clasificación para la Euro del 2000, pero una estrepitosa derrota ante Chipre (3-2), supuso su destitución en el cargo.

Serbia
En julio de 2006 la selección de Serbia llamó a su puerta. Clemente no se lo pensó. Quería volver a vivir la aventura de ser seleccionador en un país pequeño y sin tanta presión. Pero la jugada no le salió bieno. Un año después la Federación serbia no le renovó el contrato después de quedarse fuera de la Eurocopa de Austria y Suiza.
Desde entonces se ha estado especulando con la posibilidad de que Javier Clemente se convirtiera en el nuevo seleccionador de Irán. Incluso llegó al visitar las instalaciones de la selección persa. Pero el hecho de que el seleccionador no viviese en Irán no sentó bien en el país, y Clemente no se sentó en el banquillo iraní.

Real Murcia

Ahora Clemente va a vivir una nueva y dura etapa. Intentará por todos los medios salvar al Real Murcia, equipo que se encuentra ahora mismo a seis puntos de la la zona tranquila y que tiene la moral por los suelos. Clemente promete entrega y sacrificio. No es un mago, no hace milagros, pero sus equipos ganan. Aunque sea con su ideal del ‘patadon y tente tieso’, el de Baracaldo se dejará la piel en el banquillo grana. Seguro.

7 febrero 2008

España aburre pero gana ante Francia

Capdevila volvió a marcar de rechace · Torres y Ángel, lesionados · Bojan no pudo debutar por una indisposición

España 1 – 0 Francia


La selección española estrenó con victoria su dorada equipación ante la subcampeona del mundo, Francia. Al final del partido sabíamos que había ganado España, pero al principio era imposible saber cuál era cual, ya que la selección gala vestía como suele vestir la española (camiseta roja, pantalón y medias azules), mientras que los de Aragonés lucían esa camiseta dorada, con pantalones y medias azules.
Al inicio del encuentro, los jugadores parecían también confundidos, ya que el juego era lento y con muchas imprecisiones por parte de ambos conjuntos. Luis, que se encontraba en el filo de la navaja, no pudo hacer debutar a Bojan Krkic, que se sintió indispuesto y mareado poco antes de comenzar el encuentro. Con esta baja, el “sabio” apostó por Casillas en la puerta; Sergio Ramos y Capdevilla en los laterales, con los valencianistas Albiol y Marchena en el centro de la zaga; por delante de ellos estaba el defenestrado Albelda, acompañado por Cesc Fábregas y Xavi en la creación, Riera en la izquierda e Iniesta tendido hacia la derecha, dejando sólo a Fernando Torres en punta. El delantero del Liverpool, que estuvo a punto de quedarse a los seis segundos en un mano a mano con Coupet de no evitarlo en última instancia Gallas, volvía a la selección para refrendar su gran papel en el equipo inglés, pero un pinchazo en la parte posterior del muslo hizo que Güiza le sustituyese cuando sólo habían transcurrido unos 20 minutos de partido.
Hasta entonces, Francia se había hecho con el balón, pero sin ningún tipo de profundidad, a pesar de que Anelka tenía mucha movilidad, eso sí, Henry estaba fuera del partido. La oportunidad más clara de la primera parte fue una falta botada por Xavi que topó con el exterior de la red. El barcelonista estuvo muy bien tapado toda la primera parte por los tres medios franceses, Vieira, Lassana Diarrà y Toulalam.
Tras el descanso, Luis Aragonés decidió sacar a Pablo, Ángel y Villa en los puestos de Marchena, Sergio Ramos y Riera. Por parte de Francia, fue Thuram el que no saltó al campo, en su lugar lo hizo el sevillista Escudé.
España salió en la reanudación para intentarlo, moviendo bien el balón en un par de jugadas, pero sin llegar a crear peligro. A los diez minutos, otra falta lanzada por Villa se estrelló contra la base del poste del arco de Coupet, en lo que era la oportunidad más clara del partido. El seleccionador francés reaccionó y puso en el campo al joven Benzema, pichichi de Francia, en el puesto de Anelka. Pronto demostró su calidad el chaval, con un buen recorte en el borde del área y un disparo que atrapó el hasta el momento inédito Casillas. Tras esto, el partido volvió a ser lento y sin espacios, con pocos acercamientos a las áreas.

Tardó en llegar, pero hubo emoción
En vez de buscar el buen fútbol, los jugadores se pusieron broncos, destacando un enfrentamiento del villarrealense Ángel con el extremo del Chelsea, Malouda, que se saldó con tarjeta para el defensa español. En medio de este desconcierto, Iniesta sacó milagrosamente bajo palos un remate de córner de Escudé. El partido se hacía cada vez más cuesta arriba para España, sumándole la lesión de Ángel, que tuvo que dejar su sitio a Juanito. Pero ante esta adversidad el equipo se creció y con rabia llegó el gol. Córner que bota Xavi en corto a Iniesta, que recorta y chuta, pero el balón es sacado por un defensa, con la suerte de que el rechace llega a Capdevila, que sólo tiene que empujarla. A partir de este momento, el partido cobró emoción, con una Francia volcada y creando mucho peligro en el área de Iker, y España, intentando culminar algún contragolpe. Hasta el momento, no habíamos visto el paradón nuestro de cada día al que nos tiene acostumbrados Casillas, pero llegó en el momento justo, sacando milagrosamente un gol cantado de Henry en el 91. Al final, victoria aburrida para España, pero no por ello es más favorita que los galos en la Euro, no se les olvide.

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